
Por el Maestro Aivanhov
"Aprended a dar gracias, porque el reconocimiento, la gratitud, son poderes que desintoxican el organismo, que neutralizan los venenos, que renuevan el organismo. Así que, cada día, varias veces por día, repetid: "Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias…"
Los humanos son ingratos: ingratos con el Creador, ingratos con toda la naturaleza, ingratos los unos con los otros, y lo peor, es que encuentran que su actitud es completamente normal. Sólo se fijan en los malos aspectos de su existencia cotidiana, así que ¿acaso hay algo por lo que dar gracias?… Sí, hay que agradecer inmensamente muchísimas cosas. Y el discípulo que quiere avanzar en el camino de la evolución debe aprender la gratitud, porque gracias a ella obtendrá un día la llave de la transformación de la materia, de su propia materia. Procurad comprender bien eso. Evidentemente, quizá este trabajo no cambie nada en vuestra apariencia física, pero la naturaleza de los elementos que entran en la composición de vuestra materia será diferente, más sensible, más sutil, más resistente, y sentiréis que todos vuestros órganos físicos y psíquicos hacen un mejor trabajo."
Omraam Mikhael Aivnahov
2) Pensamiento seleccionado: sábado 3 de febrero de 2001
"Hay
que aprender a cultivar el contento. Todas esas críticas, esas
insatisfacciones, esas rebeldías en las que los humanos se complacen,
son muy perjudiciales para ellos. Son la expresión de una falta de
amor. ¿Qué es el contento? En primer lugar, debéis saber que no puede
estar basado en el sentimiento, porque el corazón sólo es feliz cuando
tiene todo lo que desea, lo que sucede solamente de vez en cuando, y
por un momento. El sentimiento no es, pues, una base muy segura. El
contento del que os hablo, debe estar basado en la inteligencia, la
razón, el pensamiento; y aunque en este momento vuestro corazón siga
insatisfecho, en poco tiempo vuestro buen razonamiento expulsará los
nubarrones.
Debéis saber que un descontento prolongado, consciente o
inconsciente, disgrega, estropea algo en el ser y le empuja a obrar
negativamente. El mejor método para aniquilar las malas consecuencias
del descontento, es dar gracias al Señor, a la naturaleza, a los
humanos, dar gracias sin cesar, varias veces por día, aunque no haya
ninguna razón para hacerlo. Agradecer es el mejor antídoto contra el
veneno provocado por el descontento."
Omraam Mikhael Aivnahov